lunes, 5 de septiembre de 2011

El Político y el Científico en el mundo 2.0: De Weber a nuestros días

Por: Nehomaris Sucre

 

Han pasado ya casi cien años desde que Max Weber dictó y publicó su famosa conferencia “El Político y el Científico”,  por supuesto para aquel entonces el Sr. Weber  no imaginó que en el 2011 estaríamos escribiendo sobre su conferencia en una suerte de “doxa”, asunto que posiblemente le hubiese causado asombro o en el peor de los casos descontento. No quiero imaginarme al buen Weber leyendo este artículo, tal vez se alarmaría de que en unos pocos 3.000 caracteres y tan a la ligera tratásemos algún aspecto de su tan extensa obra, y cuando digo “extensa obra” me refiero más al contenido conceptual-argumentativo que a la cantidad de letras, palabras, frases y párrafos en los que se distribuye. No obstante nos aventuraremos en esa dirección so pena de ser atormentados por el fantasma weberiano. 

En tal sentido, La pregunta que nos ocupa es: ¿la reflexión de Max Weber sobre el político y el científico mantiene vigencia en el mundo 2.0?, a continuación intentaremos responderla.

Para Weber:  “Quien hace política aspira al poder; al poder como medio para la consecución de otros fines (idealistas o egoístas) o al poder por el poder, para gozar del sentimiento de prestigio que él confiere” (s/f: 3) ¿Acaso no es así en este tiempo?, pues en efecto este argumento mantiene vigencia en la actualidad, o ¿Conoce Ud. a algún político que no aspire al poder para la obtención de un fin o por la idea de prestigio que él le otorga?.

De esta forma para el autor  “La política actual se hace, cada vez más, de cara al público y, en consecuencia, utiliza como medio la palabra hablada y escrita” (Ibídem: 14) ¿No es esto la base de la política 2.0?, sí, lo es, ya que en el mundo occidental quien aspira al poder hoy día no lo hace por la fuerza, sino que pretende ganar influencia sobre los demás por medio de la palabra. Esto ha sido muy bien aplicado en el mundo 2.0 donde la palabra –en sus modalidades: verbal y escrita- está siendo empleada enormemente por lo políticos de la era digital, como muestra de esto tenemos los perfiles de personalidades políticas en las redes sociales, sobre todo en las que más publico atraen: Facebook y Twitter, así como también contamos con videos político-propagandísticos en Youtube.com además de miles páginas webs y blogs de los partidos y de sus miembros más influyentes.

De igual forma Weber nos dice que:

 La demagogia moderna se sirve también del discurso, pero (…) su instrumento permanente es la palabra impresa. El publicista político, y sobre todo el periodista, son los representantes más notables de la figura del demagogo en la actualidad. (Ibídem: 14) (Destacado nuestro)

Al parecer otra coincidencia nos une al tiempo histórico de Weber, esto lo digo en razón de que hoy día también figura la palabra impresa como una herramienta permanente de la se ciñen los candidatos y en esa línea el publicista político y principalmente el periodista son representantes primordiales de la figura del político, y para comprobarlo basta ver a quienes asesoran en cuanto a imagen y relaciones públicas a este. Sin embargo, cabe recalcar que en la actualidad con la puesta en marcha de las nuevas tecnologías los usuarios y  usuarias de la red se han convertido en una suerte de “periodista sin título” ya que constantemente informan y opinan sobre lo que pasa a su alrededor y algunos lo hacen tomando parte desde un bando político y allí fungen como  representantes virtuales del partido o del líder político con quien se familiarizan.

En fin, la era tecnológica nos ha traído consigo la constatación de lo que en otros tiempos ya se sabía: inventos van e inventos vienen, pero la palabra como medio para establecer vínculo con nuestros semejantes nunca pierde vigencia solo cambian los medios para transmitirla. 

Fuente: Weber, M. (S7F).  El Político y el Cientifíco. Argentina: Instituto de Estudios Penales

1 comentario:

Utopías Negativas dijo...

sin duda alguna, la demagogia sigue tan viva como la política venezolana.
muy buena entrada