jueves, 1 de septiembre de 2011

Una ojeada a los "seis grados de separación"


 Por: Nehomaris Sucre

“No vayas a creer lo que te cuentan del mundo (ni siquiera esto que te estoy contando) ya te dije que el mundo es incontable"    Mario Benedetti
  



Tal como lo reseña Alastruey  (2010: 31) en su texto “El Networking”, la famosa teoría de los “Seis grados de separación” considera que basta un puente de máximo seis individuos –intermediarios- para que una persona se comunique con otra a pesar de no tener ningún trato directo con la misma, inclusive sin importar en qué punto geográfico se encuentre cada una.  De esta manera cualquiera de nosotros podría establecer contacto con Fidel Castro o George Bush.

Para ilustrar mejor el asunto, supongamos que en este preciso momento amerito contactarme con la señora  Cecilia Matos, viuda del Ex presidente Carlos Andrés Pérez. Aparentemente no hay ninguna posibilidad de establecer acercamiento  directo con ella, puesto que Cecilia y yo no nos conocemos, pero sucede que comparto clases con un miembro de la juventud adeca en cuya cuenta de Facebook  tiene agregado a un compañero de su partido –a quien no conoce en persona- cuya madre es prima de una dama que ha tomado el té con la señora Matos. De este modo, entre la viuda de Pérez y mi persona sólo hay cuatro intermediarios, dícese cuatro grados de separación.

Supongamos además, que tenemos un conocido digito-fóbico, es decir, que le tiene aversión al mundo digital, pero desea comunicarle algún mensaje al popular y siempre recordado Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, entonces acudirá seguramente ante un amigo con cuenta Twitter que le escriba a  @ChespiritoRGB a fin de hacerle llegar el mensaje. En ese caso, entre nuestro conocido y Roberto Gómez Bolaños solo existe un grado de separación.

Supongamos también que en vista de un experimento social, debemos medir los grados de separación entre desconocidos con cuenta Facebook tomados al azar, en ese caso procederíamos a buscar amigos en común entre ellos y de no encontrarlos indagaríamos entre su lista de amistades –hasta donde se nos permita según la configuración de privacidad de cada cuenta-  buscando  personas que tengan como amigos a posibles conocidos en común de aquellos a quienes le estamos tratando de medir los grados de separación, asunto que dada la dinámica de las redes sociales es muy posible. 

Por lo tanto, visto lo visto, según la teoría de los “Seis grados de separación” resulta comprensible y hasta cierto punto veraz aquel refrán popular según el cual “el mundo es un pañuelo”, más aún en estos tiempos en los que la tecnología posibilita un más optimo escenario para el acercamiento entre individuos de distintas latitudes. 

En esa dirección, considero que en efecto las relaciones humanas vía web se aproximan enormemente al planteamiento de los “Seis grados de separación”, y en el futuro lo más probable es que esta tendencia se incremente y además en la medida en la que haya un crecimiento en el acceso a las nuevas tecnologías disminuirán los grados de separación entre individuos. Esto nos lleva a reflexionar sobre las oportunidades que tienen ante si los líderes políticos del mundo actual, ya que  hoy día mediante el uso de las redes sociales pueden hacerle ver a la ciudadanía que la distancia entre ellos es cada vez menor.

Bibliografía:

Alastruey, R. (2010). El Networking. Barcelona, España: Editorial UOC