miércoles, 7 de septiembre de 2011

Inmigrantes y nativos digitales: realidades y retos de la política 2.0

Por: Nehomaris Sucre

 
 Para el Consultor Marc Prensky (2001)  existen en la actualidad dos tipos de individuos de acuerdo al momento tecnológico en el cual nacieron, por un lado se encuentran los “Nativos Digitales” y por el otro los “Inmigrantes Digitales”, los primeros son concebidos como una generación joven que emergió en medio de la edad digital donde la información y el conocimiento aguardan a un “click” de distancia, en tanto que los segundos son entendidos como miembros de una generación que si bien no nació en la era digital ha tenido el desafío de irse adaptando a la misma, cual inmigrante que se ve en la obligación de aprender la lengua del país receptor a fin de acoplarse con su entorno.

La brecha existente entre “inmigrantes” y “nativos” se evidencia en la forma de socializar de unos y de otros, para los primeros el contacto persona a persona es lo normal y los de otro tipo entran en la categoría de “novedades”, sin embargo para los segundos la relación con sus semejantes por vía de mensajería instantánea, redes sociales, correos electrónicos, microblogging y mensajes de textos no guarda nada de extraño ni de novedoso, sino que es parte del día a día.

 Para los nativos, acostumbrados a los juegos de video, el computador resulta ser un aliado más, pero para los inmigrantes se convierte en un huésped hostil al cual por convencionalismo deben tratar.

Bajo este panorama germina uno de los mayores retos de la política 2.0: comprender a los nativos y “enamorar” a los inmigrantes. En principio se trata de hacer que los políticos –en su mayoría inmigrantes digitales- entiendan a los nativos, internalicen sus deseos y además se presenten como iguales a ellos, aunque en la realidad no lo sean, para esto todo político que pretenda lanzarse a las aguas del mundo 2.0 debe contar con un buen equipo de nativos digitales que le enseñen a nadar e inclusive a bucear en tan profundos océanos, de forma tal que el político aprenda la jerga del nativo y esconda su acento de inmigrante lo mejor posible, a fin de que metodológicamente se le facilite persuadir a las nuevas generaciones. El político que se niegue a incursionar en el mundo 2.0 tiene muy pocas posibilidades de ganar influencia sobre los nativos, población que crece día a día.

Por otra parte, el político debe lograr que el inmigrante digital se enamore de las nuevas tecnologías, ya que estás suponen mayores posibilidades de interacción y cercanía entre él y sus seguidores, pero, para alguien que percibe esos nuevos medios de comunicación como un rival, le es menos posible mirar con buenos ojos los mensajes que a través de él llegan. Inclusive en muchos casos al obtener la información  la desechará y en otros ni siquiera querrá acceder a esta.  Sin embargo, también existe la opción de enlazar el contenido de las redes sociales, por ejemplo, con medios impresos, así como también con la radio y con la televisión, artilugios con los cuales los inmigrantes digitales se la llevan mejor dado los años de relación que les enlazan.

De todas formas, el contacto persona a persona no debe relegarse de ningún modo y esencialmente el político del mundo 2.0 debe presentarse como un “ciudadano universal” conocedor de todos los idiomas y dueño de todos los acentos. 

Fuente:

martes, 6 de septiembre de 2011

Inteligencia Colectiva según el MIT.

Por: Nehomaris Sucre



Siguiendo la línea argumentativa de Rey (S/F: 6) a grosso modo entendemos como Inteligencia Colectiva (IC en adelante) aquella en la que el todo es más inteligente que las partes. En esa dirección, según el autor existen dos modelos de IC:

“Modelos colectivistas o sociales”:
En este paradigma la inteligencia surge de los vínculos conscientes, del interés por compartir, dar, recibir y socializar. De este modo, el sentido de pertenencia que nos inclina a trabajar en comunidad es lo que estimula la eficacia del modelo,  ya que sirve de empuje vital para el rastreo creativo de soluciones. La “inteligencia colectiva” se mueve aquí como “inteligencia conectiva”, y el diseño de participación pone el acento en robustecer la pieza más social de los enlaces conscientes.

“Modelos de agregación individual”: 
 La inteligencia emana de enlazar y sumar las consecuencias de comportamientos individuales que en ninguna ocasión buscan de manera consciente un sentido de grupo sino que se conducen exclusivamente por ego o interés personal. De este modo, las personas “colaboran” únicamente por el resultad y no por el proceso. El diseño de participación  es, en este modelo, más tecnológico ya que solo busca hallar una forma ingeniosa de agregar las aportaciones individuales.  

Según el autor (Ídem) Tanto el paradigma de colaboración consciente como el inconsciente son validos, y se predice que coexistirán en el tiempo, puesto se prestan para objetivos distintos.

Rey (Íbidem: 4) nos narra su entrevista con Peter Gloor un experto en redes de innovación colaborativa (Collaborative Innovation Networks- COINs) quien estudia cómo promover estas redes explotando los beneficios de la colaboración creativa y las redes sociales.

Para el Sr. Gloor (citado por Rey) el cimiento de la inteligencia colectiva es relacionar personas y/o computadores a fin de posibilitar el intercambio y bajo esa orientación mejorar la “sensibilidad social” de la organización es un eslabón del proceso.  Esto nos conduce a reflexionar sobre los múltiples logros que gracias la IC podríamos como sociedad alcanzar, entre ellos se encuentra la posibilidad de hacernos más sensibles –en lo social- partiendo del mismísimo trabajo colectivo, pero por supuesto esto ameritaría que se ampliarán los programas destinados a promover y estudiar la inteligencia en colaboración y además esto tampoco nos garantiza que se dé un alcance global de los logros, ya que tal como ocurre en la actualidad es mayormente desde los países más desarrollados desde donde se llevan a cabo los proyectos de IC, pese a que muchos de estos proyectos pretenden resolver problemas globales.

No obstante, indudablemente, a la inteligencia en colaboración  le aguarda un futuro prometedor, sobre todo por su habilidad para hacer más democráticos los procesos de toma de decisiones, razón por la cual inclusive en el campo de lo político y con ayuda de la tecnología necesaria podrían crearse importantes plataformas para la búsqueda de soluciones de esa índole.

En fin, con el impulso y el buen uso que pueda dársele a la inteligencia en colaboración esta sociedad puede dar pasos importantes para su liberación, o bien para el uso correcto de este tipo de inteligencia podría ser necesaria primero la emancipación de la humanidad a fin de frenar posibles vicios en los que puedan incurrir quienes desarrollen y lideren las plataformas tecnológica para la IC. Ambos escenarios son factibles.


Fuente:

lunes, 5 de septiembre de 2011

El Político y el Científico en el mundo 2.0: De Weber a nuestros días

Por: Nehomaris Sucre

 

Han pasado ya casi cien años desde que Max Weber dictó y publicó su famosa conferencia “El Político y el Científico”,  por supuesto para aquel entonces el Sr. Weber  no imaginó que en el 2011 estaríamos escribiendo sobre su conferencia en una suerte de “doxa”, asunto que posiblemente le hubiese causado asombro o en el peor de los casos descontento. No quiero imaginarme al buen Weber leyendo este artículo, tal vez se alarmaría de que en unos pocos 3.000 caracteres y tan a la ligera tratásemos algún aspecto de su tan extensa obra, y cuando digo “extensa obra” me refiero más al contenido conceptual-argumentativo que a la cantidad de letras, palabras, frases y párrafos en los que se distribuye. No obstante nos aventuraremos en esa dirección so pena de ser atormentados por el fantasma weberiano. 

En tal sentido, La pregunta que nos ocupa es: ¿la reflexión de Max Weber sobre el político y el científico mantiene vigencia en el mundo 2.0?, a continuación intentaremos responderla.

Para Weber:  “Quien hace política aspira al poder; al poder como medio para la consecución de otros fines (idealistas o egoístas) o al poder por el poder, para gozar del sentimiento de prestigio que él confiere” (s/f: 3) ¿Acaso no es así en este tiempo?, pues en efecto este argumento mantiene vigencia en la actualidad, o ¿Conoce Ud. a algún político que no aspire al poder para la obtención de un fin o por la idea de prestigio que él le otorga?.

De esta forma para el autor  “La política actual se hace, cada vez más, de cara al público y, en consecuencia, utiliza como medio la palabra hablada y escrita” (Ibídem: 14) ¿No es esto la base de la política 2.0?, sí, lo es, ya que en el mundo occidental quien aspira al poder hoy día no lo hace por la fuerza, sino que pretende ganar influencia sobre los demás por medio de la palabra. Esto ha sido muy bien aplicado en el mundo 2.0 donde la palabra –en sus modalidades: verbal y escrita- está siendo empleada enormemente por lo políticos de la era digital, como muestra de esto tenemos los perfiles de personalidades políticas en las redes sociales, sobre todo en las que más publico atraen: Facebook y Twitter, así como también contamos con videos político-propagandísticos en Youtube.com además de miles páginas webs y blogs de los partidos y de sus miembros más influyentes.

De igual forma Weber nos dice que:

 La demagogia moderna se sirve también del discurso, pero (…) su instrumento permanente es la palabra impresa. El publicista político, y sobre todo el periodista, son los representantes más notables de la figura del demagogo en la actualidad. (Ibídem: 14) (Destacado nuestro)

Al parecer otra coincidencia nos une al tiempo histórico de Weber, esto lo digo en razón de que hoy día también figura la palabra impresa como una herramienta permanente de la se ciñen los candidatos y en esa línea el publicista político y principalmente el periodista son representantes primordiales de la figura del político, y para comprobarlo basta ver a quienes asesoran en cuanto a imagen y relaciones públicas a este. Sin embargo, cabe recalcar que en la actualidad con la puesta en marcha de las nuevas tecnologías los usuarios y  usuarias de la red se han convertido en una suerte de “periodista sin título” ya que constantemente informan y opinan sobre lo que pasa a su alrededor y algunos lo hacen tomando parte desde un bando político y allí fungen como  representantes virtuales del partido o del líder político con quien se familiarizan.

En fin, la era tecnológica nos ha traído consigo la constatación de lo que en otros tiempos ya se sabía: inventos van e inventos vienen, pero la palabra como medio para establecer vínculo con nuestros semejantes nunca pierde vigencia solo cambian los medios para transmitirla. 

Fuente: Weber, M. (S7F).  El Político y el Cientifíco. Argentina: Instituto de Estudios Penales

sábado, 3 de septiembre de 2011

Web 2.0, política y los nuevos votantes, según Henry Jenkins


Henry Jenkins, Director del MIT Comparative Media Studies Program, en entrevista desde la Facultad de Comunicación de la Universidad Católica de Chile.

Venezuela 2.0

Por: Nehomaris Sucre


La Venezuela del 2011 se caracteriza –entre otras cosas- por la presencia constante e innecesaria de políticos que van de un lado a otro, transitando por lo general en un círculo al que bien se le podría atribuir la propiedad de vicioso y desde el cual pretenden  la conquista o el mantenimiento del poder partiendo de la agitación o el apaciguamiento de las apetencias de la ciudadanía que al parecer en la mayoría de las ocasiones –dada la dinámica política que se ha vivido a lo largo de todo el proceso histórico de nuestra República- añoran la figura de un mesías que les resuelva todos sus problemas, más allá de una persona que aprovechando el clima democrático que se vive en el país permita a todos formar parte de la solución para las miles de problemáticas que nos aquejan.

Dicho de otro modo, escasean ciudadanos con deseo de ser participes en la construcción de un mejor país, así como también se carece de  políticos que quieran abrirle tal oportunidad a los ciudadanos y esto en principio se debe a que ningún gobernante o aspirante a tal ofrece lo que la gente no quiere –en teoría-.

Sin embargo, desde la aparición y el auge que están teniendo las nuevas tecnologías en estas latitudes se abre la posibilidad de serios cambios a futuro en lo que respecta a la participación política de los ciudadanos y ciudadanas, eso debido a que con el advenimiento de las redes sociales y los blogs se le da apertura a un escenario de participación de todos y todas –inclusive de quienes por ser menores edad aún no han adquirido sus plenos derechos de ciudadanía- esto permite configurar proyectos políticos desde las bases, es decir, posibilita que quienes tengan acceso a estos medios puedan dar su aporte a partir de opiniones, comentarios, sugerencias y reclamos, así como también  sentirse son oídos, atendidos y satisfechos por los gobernantes que usen con eficiencia y astucia política la oportunidad que les regala la Web 2.0. Asimismo los ciudadanos con ejercicio activista podrán incrementar –y en efecto lo han hecho- su radio de acción.

En esa dirección, a mi juicio les vendrían muy bien a los políticos venezolanos que navegan en estas novedosas aguas tecnológicas los consejos de Freire (2006)  quien su artículo Acción política. Tecnología. Web 2.0. Blogs. Nos dice que una aplicación inteligente podría:

1)           Darle al  político o al partido un beneficio competitivo que haga posible perfeccionar su influencia a lo interno y externo de su organización, y

2)           a la par suscitar un cambio de mentalidad y de patrón de vinculo con la sociedad, así como también hacer factibles proyectos mucho más interesantes para los ciudadanos.

Este segundo punto para el autor (Ídem) es la clave para quienes no se dedican a la política, pero están en el deber de interesarse por la rentabilidad en términos de influencia y poder  a fin de que la aplicación del paradigma política 2.0 pueda ser un éxito. No obstante el mismo Freire (Ídem) sostiene  que tal cambio requiere que se acepte la transición del político tradicional (1.0)
“hipercontrolador”  tanto en las entrañas como a lo externo de su organización, al político 2.0 que es un nodo cardinal en una red social soberanamente diversificada y muy compleja. El político 2.0 pierde control pero en su lugar obtiene preeminencia; siendo el catalizador  de proyectos que ya no dependen tanto de su persona. 

Fuente:

Freire, J. (2006). Acción política. Tecnología. Web 2.0. Blogs.


viernes, 2 de septiembre de 2011

Consideraciones más importantes de la “Declaración de Berlín”


 Por: Nehomaris sucre



En principio, debe reconocerse como punto esencial de la Declaración de Berlín sobre el Acceso Abierto al Conocimiento en Ciencias y Humanidades (2003), la promoción del internet como asiento universal del conocimiento científico y de la reflexión humana.

A los fines de la Declaración de Berlín (Ídem)  se entiende como acceso abierto la extensa fuente de conocimiento humano y patrimonio cultural afirmado por la comunidad científica.

En tal sentido, considero como relevante la meta de lograr una representación del conocimiento con carácter global y accesible para lo cual según el documento (Ídem) la red debe ser a futuro sustentable –que pueda sostenerse-, interactiva -que permita el dialogo y la relación entre partes-  y transparente –sin reservas-  . De igual forma resulta significativa la afirmación de que  tanto el contenido como las herramientas de software convienen sean libremente accesibles y compatibles, en esto cabe acotar que se han dado duras batallas partiendo de la creación del software libre, sin embargo la hegemonía tecnológica  de empresas como Microsoft se configura como una fuerte barricada contra el ascenso de este tipo de programación.

Asimismo, tiene suma importancia el hecho de que las organizaciones firmantes entre ellas universidades e institutos de investigación se hayan comprometido en la promoción de este modelo de acceso con la finalidad de alcanzar extremos beneficios para la ciencia y la sociedad, para lo cual han de esforzarse en el fomento de publicaciones de índole científico y reflexivo que podrán llegar a los lectores sin restricciones de ningún tipo –ni siquiera financieras- de manera  que el conocimiento no se configure como mercancía y además cabe la posibilidad de que a quien le llegue la información pueda procesarla, reproducirla y hacer aportes partiendo de la misma, asunto que en definitiva –de lograrse- ha de conducirnos un peldaño más hacia la liberación de la humanidad por la humanidad misma. 

Fuente:

jueves, 1 de septiembre de 2011

Una ojeada a los "seis grados de separación"


 Por: Nehomaris Sucre

“No vayas a creer lo que te cuentan del mundo (ni siquiera esto que te estoy contando) ya te dije que el mundo es incontable"    Mario Benedetti
  



Tal como lo reseña Alastruey  (2010: 31) en su texto “El Networking”, la famosa teoría de los “Seis grados de separación” considera que basta un puente de máximo seis individuos –intermediarios- para que una persona se comunique con otra a pesar de no tener ningún trato directo con la misma, inclusive sin importar en qué punto geográfico se encuentre cada una.  De esta manera cualquiera de nosotros podría establecer contacto con Fidel Castro o George Bush.

Para ilustrar mejor el asunto, supongamos que en este preciso momento amerito contactarme con la señora  Cecilia Matos, viuda del Ex presidente Carlos Andrés Pérez. Aparentemente no hay ninguna posibilidad de establecer acercamiento  directo con ella, puesto que Cecilia y yo no nos conocemos, pero sucede que comparto clases con un miembro de la juventud adeca en cuya cuenta de Facebook  tiene agregado a un compañero de su partido –a quien no conoce en persona- cuya madre es prima de una dama que ha tomado el té con la señora Matos. De este modo, entre la viuda de Pérez y mi persona sólo hay cuatro intermediarios, dícese cuatro grados de separación.

Supongamos además, que tenemos un conocido digito-fóbico, es decir, que le tiene aversión al mundo digital, pero desea comunicarle algún mensaje al popular y siempre recordado Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, entonces acudirá seguramente ante un amigo con cuenta Twitter que le escriba a  @ChespiritoRGB a fin de hacerle llegar el mensaje. En ese caso, entre nuestro conocido y Roberto Gómez Bolaños solo existe un grado de separación.

Supongamos también que en vista de un experimento social, debemos medir los grados de separación entre desconocidos con cuenta Facebook tomados al azar, en ese caso procederíamos a buscar amigos en común entre ellos y de no encontrarlos indagaríamos entre su lista de amistades –hasta donde se nos permita según la configuración de privacidad de cada cuenta-  buscando  personas que tengan como amigos a posibles conocidos en común de aquellos a quienes le estamos tratando de medir los grados de separación, asunto que dada la dinámica de las redes sociales es muy posible. 

Por lo tanto, visto lo visto, según la teoría de los “Seis grados de separación” resulta comprensible y hasta cierto punto veraz aquel refrán popular según el cual “el mundo es un pañuelo”, más aún en estos tiempos en los que la tecnología posibilita un más optimo escenario para el acercamiento entre individuos de distintas latitudes. 

En esa dirección, considero que en efecto las relaciones humanas vía web se aproximan enormemente al planteamiento de los “Seis grados de separación”, y en el futuro lo más probable es que esta tendencia se incremente y además en la medida en la que haya un crecimiento en el acceso a las nuevas tecnologías disminuirán los grados de separación entre individuos. Esto nos lleva a reflexionar sobre las oportunidades que tienen ante si los líderes políticos del mundo actual, ya que  hoy día mediante el uso de las redes sociales pueden hacerle ver a la ciudadanía que la distancia entre ellos es cada vez menor.

Bibliografía:

Alastruey, R. (2010). El Networking. Barcelona, España: Editorial UOC